Austeridad y seguridad

Austeridad y seguridad

En la parte trasera de alguna “de las nada baratas” camionetas blindadas del convoy, descansaba el mítico banquito de la austeridad, desde cuya histórica altura, el candidato encendía la flama de la esperanza por todos los rincones de esta complicada entidad federativa.

El banquito, al ser bajado del vehículo de lujo, hacía las veces de Quadricombi ­­región cuatro, para hacer ver al candidato como un adalid de la austeridad republicana, como en su tiempo lo intentó hacer el ex candidato presidencial Gabriel Quadri, manejando una combi por toda la república cuando en realidad sólo la conducía cuando había fotos de por medio. El banquito de Alfaro representa una austeridad que tan sólo en 2016, erogó cheques desde el gobierno de Guadalajara por 436 mil 666 pesos a Indatcom, mientras a Covacha y Euzen se les dieron 4 millones 83 mil hasta agosto de ese mismo año, probando que eso de ser austero por Jalisco, es sólo un eslogan de campaña.

Pero en un oscuro puente de cuyo nombre no quiero acordarme, el candidato del banquito fue detenido por elementos de la policía estatal “con armas al frente”, lo que es una provocación y casi un atentado, porque claro, los que recogen el dinero de los cajeros traen las armas en la nuca, al igual que los que patrullan las calles de nuestras ciudades.

Ante esto, el candidato señaló en redes sociales que “Cerca de Cañadas de Obregón, en mi camino rumbo a Jalostotitlán, en un puente muy oscuro, mi equipo y yo fuimos objeto de un evidente acto de intimidación por parte de la policía estatal. Con armas largas por delante, fuimos amenazados sin razón alguna.
(…) Exijo al gobernador que detenga estos irresponsables actos y lo hago responsable por mi seguridad y la de mi equipo. Lo que fue un acto de intimidación pudo convertirse en una tragedia”.

Alineado al mensaje, el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, el partido antes conocido como Convergencia, Dante Delgado, twitteó lo siguiente:

“Exijo al @gobmx poner un alto a este tipo de acciones por parte del @GobiernoJalisco, pues además de ser un claro intento por incidir en el proceso electoral, contribuyen a incrementar el ambiente de inseguridad que hay en Jalisco”.

Rematando con un elegantísimo, nada electoral mensaje, con la seriedad que requiere un tema tan delicado como un atentado: @AristotelesSD, ya se lo había dicho: calme usted a sus perros”, porque llamar perros a los policías estatales es justo lo que se necesita para calmar las aguas y pedir una investigación.

Ante esto, el gobernador de Jalisco respondió lo siguiente en sus redes sociales:

“Enrique Alfaro Ramírez, entiendo que por estrategia este es el primero de muchos episodios de victimización. Quiero ser muy claro respecto a lo ocurrido hoy, me parece que la explicación es simple. Aquí la expongo y que la gente juzgue:
– Un convoy –el tuyo- integrado por varias camionetas y hombres armados no identificados a bordo, circulaba en una carretera estatal.
– Ante esta situación, los elementos de la Fuerza Única Estatal procedieron a ejecutar el protocolo de seguridad que consiste en detener el convoy para identificarlo.
– Una vez que se identificaron, se les dejó seguir su camino sin mayor complicación.
He vivido un proceso electoral y sé lo que ello significa. El estrés que genera. La ansiedad que provoca. Sé también que toda campaña entraña una estrategia, y dentro de esta, la victimización suele ser una táctica recurrida”.

Después de esto, los dimes y diretes:

Alfaro acusando al gobernador de mentiroso, el presidente estatal del PRI mostrando fotos que demuestran que la camioneta blindada del candidato circulaba sin placas, Alfaro presentando una queja ante derechos humanos pero no una denuncia ante ninguna autoridad para iniciar un proceso de investigación o judicial.

Lejos quedaron los tiempos en los que Alfaro, como presidente municipal, aseguraba que “he dicho desde hace tiempo que no es una actitud responsable el querer usar el tema de la seguridad para golpear políticamente, nosotros estamos concentrados en nuestro trabajo y estamos haciendo lo que nos toca”, ahora lo que toca, al parecer, es golpear políticamente usando el tema de seguridad, estamos en campañas y esta declaración al diario Mural en noviembre pasado, ha perdido toda vigencia.

 

Zul de la Cueva

No comments yet. Be the first one to leave a thought.
Leave a comment

Leave a Comment