Lo que el Estado olvidó y Dios perdonó

Lo que el Estado olvidó y Dios perdonó

“En el 2001 el papa Juan Pablo II dijo que los pederastas tenían que salir del ministerio, entonces di la disposición a la casa Alberione que no admitieran ningún sacerdote pederasta”, aseveraba el cardenal emérito Juan Sandoval Íñiguez, frente a todos los medios de comunicación de Jalisco, durante la presentación de un libro con sus memorias. “Además, deben informar a las autoridades civiles para que investiguen al sacerdote: Tiene que hacerse, debe hacerse porque está mandado que se haga”—. Respondía el prelado a la pregunta de si los obispos cumplen con las obligaciones eclesiásticas de denunciar.

Sandoval reconoció que en la casa ubicada en la colonia San Pedrito, municipio de Tlaquepaque, Jalisco, habrían recibido a curas acusados por abusar sexualmente de niños en la que intentarían “Curarlos” de sus inclinaciones perversas, sin molestarse en dar cuenta al Ministerio Público de los presuntos actos de corrupción de menores, en manos de los sacerdotes internados.

Reconoció el pecado e ignoró la penitencia. Mientras con una declaración hablaba de justicia, con sus omisiones sembró impunidad. En los últimos siete años ni la Procuraduría General de la República, ni los Agentes de Ministerio Público o la Fiscalía General del Estado, han investigado casos sobre pederastia clerical en Jalisco. O por lo menos eso respondieron vía Unidades de Transparencia.

Es decir que tres denuncias por abuso sexual a menores de edad perpetuadas por sacerdotes de la iglesia católica desaparecieron misteriosamente de los registros públicos; y ni la Procuraduría General de la República (PGR), las Agencias Ministeriales o la Fiscalía General del Estado de Jalisco se han molestado en dar explicaciones, ni siquiera se han dado por enteradas.

“Informar a las autoridades civiles para que investiguen al sacerdote: Tiene que hacerse, debe hacerse porque está mandado que se haga”. Palabras que se llevó el viento. La Casa Alberione que según el cardenal emérito funcionó en Jalisco como refugio (“Centro de curación”) para curas pedofilos hasta el 2001, jamás fue indagada, a pesar de que los señalamientos de ataques por parte de víctimas, que apuntaron a militantes de la iglesia Católica nunca se detuvieron. Pero tampoco llegaron a las procuradurías. sólo los medios de comunicación hicieron registro.

El cardenal fuera de funciones desde 2011, señala en sus declaraciones que durante su mandato de 17 años —al frente de la Arquidiócesis de Guadalajara— afrontó “un sólo caso” de pederastia clerical. Pero sus datos no coinciden con lo reportado por las víctimas a medios de comunicación, por lo menos tres casos de abuso sexual a menores fueron registrados en las portadas de diferentes diarios en los que curas aparecen como implicados. Y las investigaciones no aparecen por ningún lado. “Informar a las autoridades civiles para que investiguen al sacerdote: Tiene que hacerse, debe hacerse porque está mandado que se haga”, aunque no se haga.

¿Dónde está el registro de los casos?

La Procuraduría General de la República (PGR) argumentó mediante el oficio PGR/UTAG/DG/001881/2017 que la competencia de registro de estos casos (abusos sexuales de menores) recaía en las atribuciones de los Ministerios Públicos locales. Por lo que se solicitó a La Fiscalía General del Estado de Jalisco (FGEJ) que informara sobre los estados procesales de las denuncias registradas mediante diferentes medios de comunicación.

La FGEJ reconoció a Número Cero —Mediante la solicitud de transparencia e información pública, número de folio 014900817—, que jamás se inició con las averiguaciones pertinentes tras el envío de contritos abusadores sexuales de menores a la casa de sanación en el estado . Además, aseguran que del 2015 a la fecha, dicha oficina de seguridad no ha investigado más casos relacionados con el abuso sexual y ministros de fe (1) Folio 04893317. Los reportes mediáticos dicen otra cosa.

Casa Alberione sigue operando aunque no es muy claro cómo. En su sitio de internet, los ministros de fe que la constituyeron explican que siguen funcionando como un centro de rehabilitación (Sin especificar de qué) que atiende “Enfermedades del espíritu” que conducen a desfases o desviaciones de la identidad.

“Alberione es un centro de rehabilitación voluntaria por quien se considera un paciente, y que deseando recuperar su equilibrio, quiera entregarse confiado a la profesionalidad y capacidad científica del Personal que lo atiende; sin dejar, desde luego, lo substancial, que es el toque de la Gracia Divina, del Amor y la Misericordia Suprema”. Una misericordia tan suprema que está por encima de la ley.

“Existen muchas enfermedades del espíritu en todos los seres humanos -y de ellas los clérigos no están exentos-, que conducen a desfases o desviaciones de la identidad y del comportamiento, sobre todo en estos tiempos en que es especialmente difícil dar testimonio de la fe”, se puede leer en la articulación de su sitio web.

LOS CASOS QUE EL ESTADO OLVIDÓ Y DIOS PERDONÓ

Primer caso. El 29 de junio del 2015, Francisco Javier García estaba siendo procesado por la Fiscalía General de Jalisco por abusar sexualmente de una niña menor de edad. El sacerdote habría aprovechado la amistad con la familia de la infanta de 11 años a quien atacó sexualmente mientras dormía.

Asimismo, el violador habría amenazado con violentar también a su hermano menor y fue semanas después de la agresión cuando la pequeña confesó a su madre lo sucedido. Hacerlo público fue la única salida de la infanta y el pederasta terminó en prisión. Llama la atención que en la respuesta a la solicitud de transparencia hecha por este medio no aparezca este caso.

Caso dos. En la finca número 661 El Terciario, también conocida como Casa San Roque en Zapopan, se habían ganado una estancia perpetua en alguno de los círculos del infierno. El semanario Proceso documentó en 2016 la denuncia por abuso de María del Rocío Cázares Tamayo, la señora acusaba al cura Francisco Nariz Fernández de haber abusado sexualmente de ella cuando era una niña, hizo lo propio también en la Fiscalía General, pero al no recibir celeridad en el caso, acudió a los medios de comunicación. La denuncia oficial quedó registrada con la averiguación previa 4421/2014, dos años después tendría el valor de hacer público su caso.

La justicia ni es pronta y mucho menos expedita. A tres años de la denuncia, la FGEJ asegura que esa carpeta de averiguación no existe.

Caso tres. El Obispo de Aguascalientes, Ramón Godínez, rechazó en un principio decir para el diario Reforma, a dónde habían escondido a un clérigo —Que según él había sido curado—“Está en una parroquia de aquí y no, no les voy a informar de eso”, comentó.

-“Informar a las autoridades civiles para que investiguen al sacerdote: Tiene que hacerse, debe hacerse porque está mandado que se haga”. Pero no se hace.

Después de ser liberado, el pederasta pasó un tiempo “rehabilitándose” en Guadalajara y desde hace un par de años funge como vicario en esta comunidad del municipio de Ojuelos, donde oficia misas de martes a domingo, a las 19:00 horas.

Debido a su “rehabilitación, el Obispo Ramón Godínez, negó que en la comunidad de Matancillas en Jalisco (de alrededor de 10 mil habitantes) los niños que están cerca de la Iglesia corran riesgo de sufrir abusos, no hay que perder la fe.

 

CASOS PÚBLICOS:

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2015/06/29/1031917

http://www.periodicoabc.mx/arrestan-a-cura-por-abusar-de-menor-en-jalisco/39340

https://reforma.vlex.com.mx/vid/oficia-cura-pederasta-iglesia-jalisco-195018867

http://www.cronicajalisco.com/notas/2016/69163.html#.V7U5FX3qCjk.twitter

 

Ricardo Balderas

 

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