Opinionitis y congruencia política

Opinionitis y congruencia política

El pasado domingo 22 de abril se llevó a cabo el primer debate presidencial, lo que vivos fue un paseo de opiniontitis (sic.) y lugares comunes, nos  recordamos de donde viene el dicho antiguo : “gánale al PRI”, por lo terco y sin ganas, se refleja el nulo interés de las y los ciudadanos por algo que tengan que decir lxs que aspiran a la presidencia, en cambio se sustituye por un desfile de memes y filtros desnapchat para darle salida a nuestra realidad inminente: el panorama será desastroso gane quien gane.

La constante que vimos en lxs políticxs aspirantes es la gran falta de congruencia, posturas políticas claras y la nula mención de la agenda de género y la atención a los crímenes de odio, desapariciones forzadas y mucho menos una postura ante la diversidad sexual. Lo lamentable del asunto es que unx de esas sujetxs se verán sentadxs en la silla presidencial.

Si hablamos de política en serio, esa que va mas allá del partidismo, nos encontramos con una nula tradición del debate o de la incidencia social significativa que obligue a lxs políticxs a tomar una postura, a pronunciarse por algo y no ha llevarnos a lugares comunes sin contenido ni critica. Decir que se quiere acabar con la corrupción es algo deseable, pero lo que importa es “los cómos”, es decir quién y desde donde (si es que es una política punitiva, o de prevención o de erradicación, si se habla de sólo del castigo a la corrupción dentro del gobierno o en todos los ámbitos ya sean privados o públicos). Así llámenos viejitas o anticuadas, pero si creemos en las posturas políticas (no partidistas) claras, que llevan a plantearnos un panorama del proyecto-nación que tienen dichos aspirantes y si es que lo tienen.

Lo cierto es que en materia de diversidad no hay un buen panorama, ya que ni siquiera se plantearon preguntas serias sobre la implementación de políticas públicas, el reconocimiento de los derechos de todas y todos, con un cuestionamiento hacia la laicidad del Estado o la educación básica integral para niños y niñas que deconstruya las relaciones y estereotipos de género que permiten que los demás tipos de violencia se den. Si las personas que hacen política partidista quisieran incidir en las grandes problemáticas sociales, tendrían que atender forzosamente las estructuras desde donde se piensan las relaciones de género, la explotación de los cuerpos y la objetivación de las personas, porque siempre las relaciones de poder se forman y enseñan bajo el imaginario patriarcal y capitalista, con el cual se cimientan las condiciones del “quehacer político y las formas de gobierno”.

Por otro lado, sabemos que en la política mexicana (y tal vez en ningún otro lado del mundo) no se discuten estas cuestiones de manera profunda ni crítica, sin embargo, existen sujetxs decidiendo el panorama de una sociedad mexicana fragmentada, deshumanizada, pobre y carente de justicia social. Y así vemos como los grupos locales y nacionales que se dicen apoyar la diversidad sexual, difícilmente toman una postura política clara si defienden sus posturas machistas, hasta que no se piensen de manera crítica, los nexos de partidos con grupos de la diversidad, el voto de estos últimos será “de a gratis”, nada más porque hablan bonito o porque prometieron algo que la reflexión, la resistencia, la lucha y la congruencia nunca les dará, eso a lo que Quevedo llamaba “PODEROSO CABALLERO”.

 

COLETA – Colectivo Lésbico Tapatío

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